EL NYT MUEVE FICHAS, PERO LA LA PATRIA NO SE NEGOCIA – Tomas Gutiérrez

EEUU, una vez más, intenta dibujar un escenario de transición en Cuba que no existe.
El New York Times publica que el Ministro del Interior, Lázaro Alberto Álvarez Casas, y el nieto de Raúl Castro, serían “interlocutores” para un posible “cambio de régimen”.
El Ministro del Interior es un funcionario leal a la Revolución, no un traidor. Y Rodríguez Castro no negocia el futuro de Cuba con la CIA.
1. Washington busca crear una narrativa de “transición” para deslegitimar al gobierno cubano.
La filtración del NYT no es periodismo, es propaganda de guerra.
La administración Trump, a través de Marco Rubio, intenta sembrar dudas sobre la unidad de la Revolución y proyectar la imagen de un gobierno que se “desmorona”.
El Ministro del Interior no es un “interlocutor” para una transición. Es el encargado de defender la seguridad de la Patria. Su papel no es negociar la soberanía, sino protegerla.
2. La reunión con la CIA fue un hecho público, no una negociación secreta.
El director de la CIA, John Ratcliffe, viajó a La Habana en mayo para reunirse con funcionarios cubanos. Pero esa reunión fue informada por el gobierno cubano como parte de un diálogo bilateral, no como una “negociación de transición”.
Cuba no negocia su soberanía.
3. Rodríguez Castro no tiene poder para decidir el futuro de Cuba.
Raúl Guillermo Rodríguez Castro es un militar, no un líder político.
No es un “interlocutor” para una transición.
El gobierno cubano no va a “entregar” el poder a nadie.
La Revolución no se negocia con la CIA.
El NYT puede publicar fantasías de transición.
La CIA puede gastar millones en operaciones encubiertas.
Rubio puede soñar con un cambio de régimen.
Pero hay algo que no pueden comprar: la dignidad de un pueblo que ha decidido ser libre.
La Patria no se negocia.