El diario The New York Times reporta que las presiones del gobierno de Donald Trump contra las compañías navieras que comercian con Cuba están afectando directamente la generación eléctrica de la isla y contribuyen, en gran medida, a las largas horas de apagones que sufre la población cubana.
Según el reporte, en enero Washington impuso un bloqueo petrolero a la isla y, en mayo, intensificó la presión al advertir que las empresas extranjeras que trabajaran con determinadas entidades estatales cubanas corrían el riesgo de que se congelaran sus activos y se les impidiera operar con bancos y compañías estadounidenses.
Poco después, las navieras Hapag-Lloyd, de Alemania, y CMA CGM, de Francia —que en conjunto transportaban al menos la mitad de las importaciones cubanas, incluida la mayor parte de los alimentos— suspendieron sus envíos hacia la isla.
El diario ilustra el impacto con un caso concreto: las piezas de repuesto de una central eléctrica desmantelada en Uruguay, donadas a Cuba por la empresa energética estatal de ese país, no han podido salir de puertos sudamericanos porque ninguna línea naviera acepta transportarlas.
Mientras tanto, el rotativo remarco que: Cuba ha sufrido al menos cinco apagones nacionales este año, con una red eléctrica obsoleta que colapsa de manera repetida y sosteniendo apagones de muchas horas al día.